Cuando hacemos referencia a la psicología de vender, lo primero que debemos considerar es el poder de la comunicación verbal y no verbal. El discurso es tu herramienta principal para lograr tus objetivos y los anhelados cierres de ventas. Por eso, hay que cuidar las palabras que dices al momento de tratar con un prospecto.

Tener una comunicación franca, asertiva y cordial debe ser un rasgo esencial de todo buen vendedor. Esto es porque el lenguaje y la lectura pueden generar imágenes poderosas que despiertan sensaciones positivas o negativas. Si en tu discurso quieres generar confianza, calma y comodidad, te indicamos cómo marcar la diferencia.

Palabras mágicas para aprovechar la psicología de vender

Utilizada correctamente, una presentación tiene el potencial de seducir, excitar, motivar, inducir, persuadir y convencer. Dentro de la mercadotecnia, la psicología de vender ha comprobado que existen términos que cambian la disposición de quien las escucha. Por esta razón, un buen vendedor debe contar en su arsenal con palabras como:

  • Descuento u oferta. Muchas personas andan a la caza de estas señales para decidirse a comprar o sentir que obtienen más por su dinero. Aún más contundente es “remate”, que genera ese impacto y dramatismo que buscas.

 

  • De inmediato. Mucho más efectiva y creíble que “al instante”, esta expresión busca crear una conexión con el cliente potencial. Es importante asociar la satisfacción casi inmediata con la acción de comprar.

 

  • Garantizado. Se utiliza para crear más énfasis en tu argumento de cierre. Al prometer varias cosas sobre un producto, este vocablo produce más confianza y seriedad.

 

  • Gratis. Por más que a veces no sea cierta, se ha convertido en la palabra más poderosa para inducir a la compra. Al vender, no la uses como engaño y trata de honrar lo que ofreces.

 

  • Fácil o facilísimo. Dar la sensación de que estás facilitando la vida o simplificando tareas, es un mensaje sugestivo. Todos queremos que las cosas sean sencillas, sin complicaciones y sin procesos engorrosos.

 

  • Importante. Cuando identificas las necesidades del prospecto y lo que busca, recalcas cómo puedes ayudarlo. Al preguntar sobre la importancia de una solución, obtienes información muy valiosa.

 

  • Mejor. El concepto de mejorar lo que tenemos apela a las carencias básicas de cualquier ser humano. En el fondo, todos estamos pensando en tener mejores trabajos, posesiones, sueldos, salud y mucho más.

 

  • Nuevo. Asociado con el color amarillo que revela el nuevo día y renueva la esperanza, es un vocablo universal. Estrenar algo, cambiar el celular, actualizar la tablet o tener algo nuevo está arraigado profundamente en el consumo.

 

  • Poderoso. Relacionado con el poder, es un término que transmite fuerza para quien la escucha. Se utiliza para resaltar el dominio que todos queremos ejercer sobre lo que nos rodea y que nos hace sentir influyentes.

 

  • Tú o el nombre de la persona. La personalización del trato es algo que no debe faltar en tu discurso ni en la publicidad. Si le hablas alguien directamente, estás creando un vínculo de confianza y provocas un impacto positivo.

Dado que el marketing no tiene fórmulas preestablecidas, estas herramientas son muy útiles para difundir el mensaje promocional y publicitario que has creado. Aunque su impacto ha sido corroborado mediante pruebas lingüísticas y psicológicas, no deberían usarse para manipular o sugestionar la conducta de las personas.

Hay que entender que todo dependerá de la calidad del producto o servicio, la claridad del mensaje, la identificación con las ventajas que ofrece y la ejecución. Cuando lo que vendes no cumple las expectativas que prometes, no puedes esperar un resultado positivo. Siempre es preferible mostrar ética y respaldar lo que decimos con hechos.

Otras expresiones que facilitan el proceso de venta

Al momento de abordar un prospecto, es importante recordar que hay que facilitar la comunicación para un intercambio más productivo. Por eso, se recomienda hablar en términos simples, sin muchos tecnicismos ni con vocabulario que solo conoces tú. Si el posible cliente no entiende lo que dices, no vas a concretar la venta.

Para evitar generar dudas, miedos o una sensación negativa, hay ciertas palabras que puedes sustituir para suavizar la intención. En la práctica, te recomendamos aplicar los siguientes cambios para que las personas sientan más confianza y comodidad:

  • Anticipo por inversión inicial.
  • Contrato por acuerdo.
  • Precio o costo por inversión.
  • Objeción por inquietud.
  • Problema por dificultad.
  • Trato por oportunidad.
  • En vez de cita, pasaba por aquí, visita u otra expresión.

Asimismo, cuando estás tratando de cerrar un trato, conviene evitar el uso del condicional en tu discurso. Las palabras como decidiría, gustaría, preferiría, querría, llevaría, pondría o necesitaría tienen menos fuerza que su equivalente en presente. Es una técnica con un alto porcentaje de efectividad.

De igual forma, hay ciertas expresiones que, a lo largo de la historia, han mostrado su poder para influir en la intención de compra. Aquí te dejamos algunas:

  1. No lo encontrarás a mejor precio
  2. Mucha gente se lo lleva
  3. Es el producto más completo del mercado
  4. Es algo diferente
  5. Si no estás convencido/a lo devuelves

 

Con estas palabras avaladas por la psicología de vender, estamos convencidos que podrás aumentar tu efectividad y ser un buen vendedor.

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Palabras poderosas que te ayudan a vender

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